Relato de María José Ortega Acosta, voluntaria del plan de salud de Zerca y Lejos:
Hace más de un año, se gestó dentro del grupo de VIH/SIDA la
necesidad de crear un grupo de apoyo de los pacientes de VIH/SIDA en Bengbis
(Provincia del Sur de Camerún). Esta idea se puso en marcha y Chiara,
voluntaria de larga estancia, consiguió hacerla realidad en el 2011. Así surgió
la Asociación para el Desarrollo de los Amigos de Bengbis, ADAB.
El objetivo de esta asociación es dar visibilidad a un problema
real de la población de Bengbis y que las personas afectadas por el VIH tengan
un foro donde exponer sus problemas e inquietudes, un lugar de reivindicación
de sus derechos, asistencia sanitaria adecuada, ayudas sociales y personal. En
fin, un grupo de apoyo individual y colectivo que pretende disminuir el estigma
social y personal que supone ser una persona afectada por el VIH.
El 2 de junio del 2011 se fundó, se legalizó y se puso en marcha
con el apoyo de la Association de Femmes Actives et Solidaire, AFASO, un grupo de
mujeres afectadas pos VIH con sede en Yaoundé, la capital de Camerún. Actualmente ADAB tiene 45 miembros, que se reúnen el primer
viernes de cada mes pagando una cuota de inscripción de 1000 CFA al año (1,5 euros). ADAB tiene una estructura formal compuesta por
un presidente, vicepresidente, secretario y tesorero. Como consejeros del grupo
están Madame Onana Bernadette, enfermera encargada de programa de VIH del Hospital
de Bengbis, (foto de la izquierda) y Mbengo´o Narcisse, responsable
del programa expandido de vacunación de la región de Zerca y Lejos. También
asisten los agentes de Salud de HIV, formados por la Zerca y Lejos.
El viernes 3 de agosto de este año tuvimos el privilegio de
asistir a su reunión mensual.
Asistieron 34 personas de la
asociación, además de 3 voluntarios de la ONG y Benjamin, el Super- agente de
Salud para VIH de la zona de Mekas. En
la reunión tras los saludos, se hizo un pequeño resumen de la reunión
anterior. Propusieron que había que
aumentar la sensibilización entre ellos mismos y sensibilizar a otras personas
para su cuidado personal, el seguimiento médico y la importancia de seguir el
tratamiento. Se comprometieron a ir al
menos una vez al mes al hospital para limpiarlo, desbrozar, etc. y quedaron en
que a la siguiente reunión acudirían con machetes para ello. Se comprometieron a recoger un acta formal de
cada reunión. Se habló sobre los
problemas de falta de stock de la medicación y de los problemas que existen
para hacer las extracciones de las analíticas, se propuso hacer un escrito
sobre ello para las autoridades competentes y a hablar con el médico. Se habló sobre el problema de la impuntualidad
y se estableció una pequeña “multa” de 100 CFAs (15 céntimos de euro) para el
que llegara con retraso. Esto se votó democráticamente.
Por nuestra parte los voluntarios de ZYL explicamos los problemas
que existen en la asistencia a los niños nacidos de madres VIH, en su seguimiento
y tratamiento y por tanto se propuso que desde la asociación, que se solicitara
a las autoridades el cumplimiento de los protocolos de tratamiento infantil. Se
les informó sobre la campaña de odontología, cirugía y los cursos de
informática en los que había reservadas plazas para ellos. Se les comunicó la
posibilidad de que la ONGD diera unas becas de escolarización para niños
huérfanos a causa de VIH e hijos de padres afectos por VIH. Todo esto tuvo muy
buena acogida. Hoy hay 104 niños
vulnerables afectados por el VIH a nivel personal o en cuyo entorno familiar
hay VIH, que han recibido apoyo económico para su escolarización, gracias a la comisión
de educación de ZYL. Al final se estableció un debate sobre la relación entre
alcohol y VIH, que fue muy productivo para todos, para ellos por la formación
que pudimos proporcionales en este sentido y para nosotros por los datos que
pudimos recoger para poder trabajar más sobre este punto.
Como reflexión personal, acudir a esta reunión me ha hecho darme
cuenta de que cuando se pone empeño en hacer algo se consigue y desde aquí mi
agradecimiento y pequeño homenaje a Chiara y a Madame Onana que insistieron en
este proyecto que hoy es una realidad. Esto no podría andar por supuesto sin
los protagonistas, las personas afectadas por el VIH, que están tomando las
riendas de su vida y afrontando con energía su proceso vital y reivindicando su
derecho a ser visibles para la sociedad. Por eso creo que como voluntaria no
tiene cabida ya para mí el pesimismo que me lleva en ocasiones a pensar que los
ciudadanos de Bengbis son pasivos, que los proyectos que realizamos no se
sostendrían por si solos sin la ONGD. Ahora
creo que cuando se hacen las cosas con ilusión e implicando a los
protagonistas, se hacen realidad. GRACIAS.